Qué necesitas para mandar a hacer tu video animado (spoiler: casi nada)
Mandar a hacer un video animado suena a algo grande y complicado, y por eso mucha gente lo pospone. Piensan que primero tienen que sentarse a escribir un guión, entender de cuadros por segundo o llegar con todo resuelto. La verdad es más simple: no necesitas casi nada para empezar. Con que tengas una idea de qué quieres lograr, ya podemos arrancar. Todo lo demás (ordenar el mensaje, escribir el guión, definir el estilo) es mi trabajo, no el tuyo. Acá te cuento las pocas cosas que ayuda tener a mano y, sobre todo, todo lo que NO necesitas tener listo.
Lo poco que sí ayuda tener claro
No es una lista de requisitos, es más bien un punto de partida. Si llegas con esto medio pensado, avanzamos más rápido; y si no lo tienes, tranquilo, lo armamos juntos en la primera conversación.
- Qué quieres lograr: ¿es para que la gente entienda algo, para que compre, para que te conozca? No hace falta que sea perfecto, con una frase basta.
- Para quién es: a quién le va a llegar el video. No es lo mismo hablarle a un público joven en redes que a alguien que ya te conoce.
- Más o menos el mensaje: las ideas sueltas que quieres transmitir. Pueden estar desordenadas, en notas de voz, en un documento largo o en tu cabeza. Da igual el formato.
Eso es todo. Ni siquiera tiene que estar completo. Muchas veces la mejor idea sale conversando, no de un brief pulido.
Lo que NO necesitas tener listo (en serio)
Acá está la parte que quiero dejar bien clara, porque es donde más gente se traba sin razón. No necesitas el guión escrito. No necesitas saber qué es motion graphics ni qué diferencia hay entre 2D y 3D. No necesitas tener referencias perfectas ni un documento ordenado. Si me llegas con el brief más desordenado del mundo, o con un guión denso y lleno de datos que nadie entiende, ese es justamente mi trabajo: agarrarlo, ordenarlo y volverlo claro y atractivo. Cuando hice la Masterclass, gran parte del reto fue tomar mucho contenido y convertirlo en algo que se siguiera fácil. Lo mismo con JobBox.AI: la idea existía, pero había que darle forma para que se entendiera en segundos.
Cómo es el camino, paso a paso
Para que veas que no tiene misterio, así funciona de principio a fin. Tú solo entras al inicio y al final; el resto lo cargo yo.
- Tu idea o brief: me cuentas qué tienes en mente, así de simple. Ordenado o no, no importa.
- Yo ordeno y escribo el guión: tomo lo que me diste y lo convierto en un guión claro, con ritmo, pensado para que tu mensaje se entienda y venda. Te lo muestro antes de seguir.
- Diseño: defino el estilo visual, los colores, los personajes o las formas. Acá le damos cara al video.
- Animación: todo empieza a moverse. Es donde el video toma vida y se vuelve lo que imaginaste (o algo mejor).
- Entrega: recibes tu video listo para usar, en el formato que necesites.
En cada paso me acompañas si quieres, pero no tienes que dirigir nada técnico. Para eso me tienes a mí.
¿Y si mi idea todavía es un lío?
Mejor. En serio. Prefiero que me llegues con la idea cruda a que pierdas tiempo tratando de dejarla «presentable» antes de escribirme. Parte de lo que hago es escuchar ese lío, hacerte un par de preguntas y sacar de ahí el mensaje que de verdad importa. Muchos de mis mejores trabajos empezaron con un «no sé bien cómo explicarlo, pero quiero algo así». En GenIA pasó algo parecido: había una idea potente detrás, y el trabajo fue destilarla hasta que quedara clara y con fuerza. Tú traes el fondo; yo pongo la forma.
Entonces, ¿qué necesitas para empezar?
Ganas de contar algo. Nada más. No necesitas el guión, no necesitas saber de animación, no necesitas tener todo ordenado. Necesitas una idea, aunque esté a medio cocinar, y alguien que la agarre y la vuelva un video que la gente quiera ver. Ese alguien soy yo. Si quieres ver primero qué tipo de trabajo hago, date una vuelta por mi portafolio y mira los proyectos con calma. Y cuando estés listo, no hace falta que llegues con nada armado.
Escríbeme por WhatsApp y cuéntame tu idea como te salga. Yo me encargo de ordenarla y convertirla en algo que valga la pena ver.